En el sector bancario argentino, la paritaria se destaca por su falta de conflictividad, ya que se lleva a cabo un acuerdo mensual de actualización salarial en línea con la inflación. En este sentido, recientemente se firmaron las planillas correspondientes a la actualización salarial de febrero, según lo acordado con las patronales en noviembre del año pasado. Esta suba equivalente a la inflación de febrero sobre los sueldos de enero representa un 2,4 por ciento con respecto al mes anterior, acumulando en el año un 4,7 por ciento.
La Asociación Bancaria, liderada por Sergio Palazzo, ha expresado su compromiso de garantizar la aplicación de los índices inflacionarios mensuales para que el personal bancario no pierda poder adquisitivo. Con el aumento salarial, los sueldos de los trabajadores y trabajadoras bancarias han quedado de la siguiente manera: salario inicial de $1.644.290,23, participación en ganancias (ROE) de $74.265,20 y salario conformado de $1.718.555,43. Además, se actualizó el Día del Bancario a $1.465.827,86, con la posibilidad de un aumento adicional debido a la corrección por inflación.
Por otro lado, La Bancaria ha manifestado su rechazo al DNU 179/2025, enviado por el presidente Javier Milei al Congreso, autorizándose a sí mismo para un nuevo arreglo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sin dar a conocer las condiciones del mismo. El gremio considera este DNU como ilegal, ya que la Constitución Nacional establece que corresponde al Congreso arreglar el pago de la deuda y cualquier acuerdo con el FMI requiere de una ley aprobada por ambas cámaras. La Bancaria advierte que las condiciones de este nuevo acuerdo podrían implicar la cesión de importantes activos nacionales y un mayor ajuste económico que afectaría a los trabajadores y familias argentinas.
En un contexto de grave emergencia institucional y con incertidumbre, La Bancaria destaca la necesidad de proteger los intereses de los trabajadores y rechazar cualquier medida que ponga en riesgo la soberanía económica del país. En medio de un escenario de deterioro institucional y falta de seguridad jurídica, el gremio se posiciona en contra de acciones que vulneren los derechos de los trabajadores y buscan una mayor transferencia de recursos hacia sectores privilegiados.
En resumen, la paritaria bancaria en Argentina se caracteriza por su acuerdo mensual de actualización salarial en línea con la inflación, garantizando así el poder adquisitivo de los trabajadores del sector. Sin embargo, el rechazo a medidas como el DNU para un nuevo acuerdo con el FMI pone de manifiesto la preocupación del gremio por la protección de los derechos laborales y la estabilidad económica del país.
